La etapa Preescolar es un momento clave en el desarrollo de
niñas y niños. Es un periodo en el que se construyen las bases del pensamiento,
la indagación y la forma de comprender el mundo. En este contexto, la enseñanza
de las ciencias en preescolar cobra un papel fundamental, ya que conecta de
manera natural con la curiosidad innata de la infancia y favorece el desarrollo
del pensamiento crítico y analítico.
Los niños desde pequeños construyen sus propias teorías que
buscan dar explicación a la realidad que los rodea, realizando cuestionamientos
o acciones para encontrar respuesta. Esta verdad sostiene la hipótesis de que
los niños van construyendo teorías de un modo similar a los científicos.
Sin embargo, dado que los niños aún no comprenden realidades
complejas, en el nivel preescolar el acercamiento a la ciencia se facilita
cuando los proyectos parten de su curiosidad natural y de la necesidad de
comprender el entorno que los rodea.
¿POR QUÉ ENSEÑAR
CIENCIAS EN PREESCOLAR?
Las ciencias no se limitan a contenidos o conceptos
complejos; en preescolar, se viven a través de la observación, la exploración,
la experimentación y la formulación de preguntas. Cuando los niños se preguntan
¿por qué flota?, ¿qué pasa si mezclo esto?, ¿cómo crece una planta?, están
dando forma a un pensamiento científico inicial.
Diversos estudios señalan que el acercamiento temprano a las
ciencias ayuda a:
· ✅Fortalece el pensamiento crítico y reflexivo.
· ✅Desarrolla habilidades de análisis, inferencia y explicación.
· ✅Estimula la resolución de problemas y la toma de decisiones.
· ✅Potencia el lenguaje, la motricidad y el desarrollo socioemocional.
Enseñar ciencias en preescolar no busca formar científicos,
sino niños y niñas capaces de pensar, cuestionar y comprender su entorno.
La ciencia proporciona oportunidades para desarrollar
habilidades asociadas a la investigación científica, como el uso de equipo,
mediciones, o usos de tablas para registrar resultados.
Se sugiere que al desarrollar proyectos de ciencias en el
aula se aborden los procesos científicos que acercan al alumno al razonamiento
y en análisis:
·
Observación: agrupar, clasificar, observar similitudes
y diferencias.
·
Formulación de preguntas: guiarlos en la
formulación de preguntas que den paso a la investigación.
·
Predicción: Usar conocimientos, experiencias
previas y patrones observados para prever resultados.
·
Hipótesis: Ser abierto a escuchar teorías
tentativas que estimulen la curiosidad y el interés por la investigación.
·
Investigación: Experimentar con ideas, identificar
variables, experimentar.
·
Interpretación: Buscar patrones en los
resultados, llegar a conclusiones.
·
Comunicación: Invitar al debate, registrar
hallazgos y compartirlos.
·
Evaluación: Compartir conclusiones, reforzar hipótesis
acertadas.
O
ESTRATEGIAS PARA
ENSEÑAR CIENCIAS EN PREESCOLAR
Nuestro
rol en el aula científica.
Nuestro papel como educadoras es actuar como mediadoras del
aprendizaje, creando ambientes ricos en experiencias que despierten la
curiosidad y la exploración. Es fundamental promover actitudes positivas, de
confianza y seguridad, así como tomar con seriedad las preguntas de los niños,
validándolas para que se sientan escuchados y motivados a expresar y compartir
sus ideas. Al mismo tiempo, debemos mantener una actitud abierta ante la
crítica y los “errores”, entendiendo que forman parte natural del proceso de
experimentación, descubrimiento y construcción del conocimiento
Es importante ser conscientes de que el lenguaje es un
elemento vital en el aprendizaje de todas las áreas. El diálogo constante entre
el niño y el adulto favorece la construcción del pensamiento científico, ya que
permite explorar ideas, formular preguntas y reflexionar sobre lo observado.
Por ello, es fundamental integrar nuevo vocabulario en contextos prácticos y
significativos, estableciendo un vínculo entre la ciencia formal y la vida
cotidiana del niño. De esta manera, el aprendizaje adquiere sentido y se vuelve
verdaderamente trascendental.
Recordemos la importancia de ser un modelo a seguir. Mostrar
interés genuino y entusiasmo por aprender, formular preguntas, intercambiar
ideas, investigar y aprender junto a los niños fortalece su curiosidad y
confianza. Cuando el adulto valora sus ideas, escucha con respeto y las toma en
serio, crea un ambiente seguro donde los niños se sienten motivados a
expresarse y compartir lo que piensan.
Es fundamental comprender que las teorías de los niños no son erróneas, sino parciales o distintas. Nuestro papel como educadoras consiste en acompañarlos para que puedan expresar sus ideas, organizarlas y enriquecer su vocabulario, así como crear escenarios de exploración que les permitan contrastar, cuestionar y descubrir por sí mismos sus propias hipótesis.
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