PARTE I
Una pregunta frecuente en nuestro día a día en el aula es: ¿Cómo motivar
a mis alumnos? En muchas ocasiones nos hemos topado ante ese obstáculo,
sentimos frustración ante alumnos presentes pero ausentes, nos cuestionamos acerca
de nuestras estrategias ¿qué es lo que necesitan? ¿qué más puedo hacer para
llamar su atención? ¿cómo puedo motivarlos? Antes de sobre pensar en nuestros
conflictos, debemos de entender que es la motivación y cómo funciona a nivel
cerebral, de esta manera el diseño de estrategias se nos facilitará.
¿Cómo es posible mantener la atención focalizada en un tema cuando
millones de estímulos del entorno o del interior del organismo bombardean
continuamente el cerebro?
Motivación y cognición.
Actualmente se están llevando a
cabo estudios desde el ámbito del aprendizaje para entender cómo influyen la
motivación y la cognición en el proceso de aprendizaje. Podría afirmarse que
“el aprendizaje se caracteriza por ser un proceso cognitivo y motivacional a la
vez” ,es decir, para aprender son imprescindibles dos aspectos, “poder” hacerlo
y “querer” hacerlo:
*El poder hacerlo
se
refiere a todas aquellas habilidades, capacidades, conocimientos, estrategias y
destrezas que en conjunto componen el aspecto cognitivo.
*El querer
hacerlo se refiere
a la disposición, la intención y la motivación que se tiene por aprender o
conocer algo nuevo.
Entonces
se entiende que para aprender es
necesario tener tanto habilidad como voluntad, por lo que el aprendizaje no
nace unicamente automatizado de la información que se brinda.
Los deseos para aprender que mueven a cada estudiante pueden ser internos o externos. Entre los internos encontramos, la curiosidad, la preferencia por el reto, el interés por conocer, en los deseos externos podemos encontrar la obtención de notas, las recompensas, los juicios positivos y la aprobación de padres y profesores.
La motivación intrínseca es el deseo interno que nace
desde el propio alumno, está bajo su control y puede autorreforzarse por
medio de la acción positiva con tareas que le proporcionen satisfacción.
La
motivación extrínseca es aquella que depende de elementos del
exterior (premios, valoración, maestros y adultos que revaliden su resultado) y
que conduce a la ejecución de la tarea.
Por
lo tanto, a mas emociones positivas, mayor es el interés y la motivación del
niño y la niña.
Así
pues, en contrapunta las emociones negativas como la ansiedad, la ira o la
tristeza, pueden provocar una reducción del disfrute en la tarea.
Desde
la concepción constructivista del aprendizaje y en contraposición al
aprendizaje mecánico se entiende que el aprendizaje
significativo es motivador porque el alumno disfruta realizando
la tarea o trabajando esos nuevos contenidos pues entiende lo que se le enseña
y le encuentra sentido. Cuando el estudiante disfruta realizando la tarea se
genera una motivación intrínseca y pueden aflorar una variedad de emociones
positivas placenteras que favorecen el aprendizaje.
¿Qué
acciones realizarás en el aula para favorecer la motivación intrínseca y extrínseca?
Comparte
en los comentarios las estrategias que aplicas para motivar a tus alumnos.

Excelenteeeee!!! Gracias. 🤩
ResponderBorrarDe nada, espero sea interesante y formativo para ustedes.
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