LA MOTIVACIÓN Y EL APRENDIZAJEDESDE LA NEURODIDÁCTICA PARTE III La motivación en el aula
¿Se debe de motivar a
los alumnos o se debe de crear un ambiente que les permita a ellos mismos
motivarse?
En el sentido de crear
un ambiente áulico que permita la motivación intrínseca de los alumnos es
necesario identificar tres momentos que nos ayudarán a guiarnos en el proceso
de su construcción: la motivación inicial, la motivación del logro y el proceso
de evaluación como parte de la motivación continua, es decir, antes, durante y
después de clase.
Antes
de clase o motivación inicial: Se refiere al
proceso de planificación y planeación de las acciones e instrucciones que se
brindarán a los alumnos. Para que se logre una motivación es necesario conocer
el grupo, las necesidades, posibilidades y también sus limitaciones. Al planear
las actividades es necesario tomar en cuenta:
competencia, el nivel evolutivo y los
conocimientos de partida de los alumnos. El alumno puede desmotivarse tanto si
la exigencia de la tarea es grande al sentirse desbordado y no tener sensación
de progreso, como si es pequeña, ya que la rutina no motiva.
Las características de los contenidos objeto de enseñanza y los objetivos de aprendizaje. Es muy difícil que el alumno se interese por algo si entiende que no es útil o relevante, por lo que los contenidos han de estar en relación con sus intereses personales, con sus experiencias, con lo que conoce y le es familiar. Los objetivos de aprendizaje deben constituir retos adecuados que obliguen al estudiante a salir de su zona de confort y le que permitan a su vez mostrar sus fortalezas.
Durante
la clase o motivación de logro: Se trata de el
momento en donde se desarrolla la interacción entre el maestro- alumno,
alumno-iguales.
Lo que realmente
estimula el aprendizaje son los componentes emocionales asociados al proceso de
aprendizaje. El cerebro está permanentemente haciendo cálculos y predicciones,
y cuando el resultado de una acción mejora lo esperado, libera dopamina que
actúa como una recompensa inesperada y favorece con ello el proceso de
aprendizaje, suscitar la curiosidad en el aula activará los mecanismos
emocionales del alumno que le permitirán focalizar la atención y aprender.
Según Anna Forés y Marta Ligioiz (2009) “no podremos ser efectivos en el
aprendizaje si no somos afectivos”.
Por tanto, es
necesario generar curiosidad a través de la utilización de presentaciones
activas y variadas, uso de material audiovisual, cuestionando, brindando espacios
de participación libre, invitando a manipular material variado y de interés.
Para
crear un clima afectivo y estimulante el profesor ha de conectar empáticamente
con sus alumnos, esto puede lograrse a través de una serie de técnicas o pautas
de comportamiento basadas en el respeto mutuo, como dirigirse a los alumnos por
su nombre, llevar cabo una aproximación individualizada y personal al alumno,
reconocer sus fallos abiertamente ante los alumnos, transmitir entusiasmo y
mostrar interés por ellos.
Es importante fomentar
la autonomía de los alumnos, la toma de decisiones, su responsabilidad e
independencia y el desarrollo de habilidades de autocontrol, para ello es significativo
que el docente ceda protagonismo al alumno, bajo la premisa de que en el aula
aprendemos todos, y que de este modo el alumno sea partícipe de su propio
aprendizaje.
Después
de clase o motivación continua: correspondería a la
evaluación final, así como a la reflexión conjunta sobre el desarrollo del
proceso de enseñanza-aprendizaje seguido, favorecer el desarrollo de
habilidades metacognitivas.
Para lograr la
motivación continua, intrínseca y a largo plazo, los criterios de evaluación
han de ser claros y deben confirmar que el alumno va progresado y aprendiendo, que
valore el esfuerzo y el progreso
personal realizado teniendo en cuenta sus posibilidades y limitaciones.
Dentro de este
progreso, es importante que se tenga siempre en cuenta que el error forma parte
del aprendizaje, es parte del proceso de crecimiento.
También es importante
proporcionar retroalimentación continua a los alumnos, y realizar evaluaciones
formativas, así como proporcionar a los estudiantes estrategias para el
desarrollo de habilidades metacognitivas a través de la identificación de lo
que sabe y no sabe mediante rutinas de pensamiento y el cuestionamiento
dirigido.
Pregunta de reflexión: ¿Creas un ambiente que les permita a los alumnos motivarse ellos mismos (motivación intrínseca) o dependen de la motivación extrínseca?

Comentarios
Publicar un comentario
Deja aquí tu comentario o duda: